September 16, 2007: El instinto borreguil de la humanidad (uno de un par de ejemplos)

Una de mis lecturas favoritas me la recomendó Amado Nervo, al invitarme a un encuentro con Arthur Schopenhauer (claro está que he conocido a Amado en su obra, y nunca en persona…).

Schopenhauer decía:

“…why they like to go about in crowds—why mankind is so gregarious” Arthur Schopenhauer (Counsels and Maxims, Chapter II).

Hemos entonces acuñado el término “el instinto gregario y borreguil de la humanidad”.

Les platico uno de dos ejemplos:

El Salvador. Aeropuerto de San Salvador. Mi vuelo sale en dos ahoras al momento en que toco el pavimento de la terminal.

Me abordan unos trabajadores del aeropuerto, quienes me ofrecen llevar mis maletas. Cargo con tres bultos, y una mano no cae mal.

Le pregunto a unos de estos jóvenes asistentes: “¿la terminal de TACA para vuelos hacia Centroamérica?”

– Si, venga conmigo; yo le llevo-me contesta amablemente.

Efectivamente, llegamos a un mostrador de TACA, en donde unas quince o veinte personas hacían fila.

Por sus rostros logré deducir que la espera ya había sido prolongada.

En la recepción del mostrador no había ninguna persona del personal de TACA.

Preguntó a una de mis vecinos en la fila: “¿ha esperado mucho tiempo aquí?”

“Como media hora ya, y nadie nos atiende”-me contesta

Bien, me digo a mi mismo: “faltan dos horas para la salida del vuelo, veinte personas en esta fila, y el aeropuerto abarrotado de viajeros que están ingresando a la salas de abordaje…esto no me gusta”. Comienzo a mirar de un lado a otro, y de repente, allá a unos 25 metros veo otro “counter” de TACA, con tres o cuatro personas atendiendo viajeros.

Sin consultar màs, le hago señas a uno de los asistentes de equipaje, esos botones improvisados, para que me ayude. Avanzamos con rapidez entre la multidud, hasta el otro mostrador de TACA.

Al llegar, le consulto a uno de los que aguarda: “¿vuelos a Centroamérica?”

“Ni idea”-me contesta.

Mejor para mi, si él ni sabe, yo alego lo mismo.

Esperé treinta minutos, y fui atendido. Me registré para mi vuelo a tiempo y sin mayor complicación (salvo la espera de 30 minutos).

¿Qué pasó con los que ya tenían harto tiempo de estar esperando en el mostrador sin personal de TACA?

Bueno, me alegra decir que mientras me atendían, le indiqué a una señorita trabajadora de TACA, al respecto de la situación.

Al parecer un trabajador de TACA fue hacia el abandonado mostrador de registro y le indicó a todos los “pacientes”, que debían moverse al otro “counter” (el que yo divisé en la lejanía). Esta es la versión que me dieron. Yo solamente vi llegar a un par de todos los que aguardaban ingenuamente en la otra fila.

Estos dos que llegaron al nuevo “counter”, al que si estaba trabajando, mientras caminaba se expresaban, algo que parafrseo:

“Yo estaba haciendo fila, por que como ví a varios haciendo fila, entonces supuse que nos iban a atender”

“Bueno, como a mi me dijeron que hiciera fila y que me atenderían pronto entonces yo no pregunté…”

Ese día me rehusé a ser víctima de mi instinto gregario y borreguil, y tomé mi vuelo a tiempo; espero los otros viajeros lo hayan logrado.

¿Qué tan a menudo es usted movido(a) por su instinto gregario?

¡Ah!, por cierto, el servicio de botones de un lado a otro me costo $5, y a todos los que hacían fila en el lugar equivocado supongo les cobraron lo mismo…(hmm…)

Saludos,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s