August 02, 2007: Egolatría disimulada de Magnanimidad

Más allá de lo que el ojo puede alcanzar a ver, y de lo que algunas conversaciones pueden evidenciar, con más frecuencia de lo pensado, la magnanimidad de algunos es en realidad una egolatria domesticada.

La magnanimidad, esa característica virtud de mostrar nobleza de sentimientos, coraje de espìritu y generosidad de ideas, es uno de los distintivos de grandes hombres y mujeres.

Pero un ególatra supremo, maquiavélicamente, puede domar su sed de reconocimiento y disfrazarla de nobleza, tan solo para en sus adentros sentir que nadie puede vivir sin él, o sin ella.

¿Lobos con piel de oveja? Quizás. Pero es solo un asunto de tiempo y convivencia lo necesario para que sus verdaderos colores salgan a relucir.

No se deje deslumbrar.

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